22 de diciembre de 2016

Cuando la Navidad en EEUU es como la de las películas

La Navidad se acerca, y se nota, se nota muchísimo. Creo que nunca había vivido en un ambiente tan navideño como lo estoy viviendo ahora. Y es que mi pequeño Enriquillo sería feliz aquí. Este es su paraiso. De verdad. Enrique. Tienes que vivir aquí. Todo, absolutamente TODO te enamoraría. Pero lo que es el mundo navideño... caso aparte. Y es que las tradiciones navideñas van desde decoración, hasta regalos. Desde parades hasta tarjetas navideñas con fotos familiares... Y por eso en esta entrada quiero hacer una recopilación de algunas tradiciones famosas que he ido viendo durante este mes (sí, porque aquí la Navidad da comienzo oficialmente el día después de Acción de Gracias) y de las que no quiero olvidarme.





1. Luces navideñas. Por todas partes. No solo en el árbol, no (que también). Pero el síndrome luces navideñas les obsesiona de tal manera que encontramos tejados llenos, pinos del tamaño de un edificio, barandillas de escaleras, buzones... Todo con luces. Y para mostraros el extremo más impresionante que he vivido, os dejo las fotos de Candy Cane Lane. Una calle donde los vecinos, al comprar su casa, firman un contrato en el que se comprometen a adornar su casa de la manera más navideña posible. Y este es el resultado.


2. Muérdago. Es otra de las tradicciones más famosas. No solo en Estados Unidos pero realmente en España no había llegado a verlo. Y me hizo mucha gracia ver como, cuándo Sabrina lo puso en casa, los niños lo único que intentaban era no pasar juntos por debajo del arco. Que si pasamos juntos... ¡¡¡¡besoo!!! aggg... beeeesoooo. ¡¡QUE ASCOO!! 
Y es que cada vez que dos personas pasan juntas por debajo del muérdago, deben darse un beso y coger un fruto (aunque los nuestros no son de verdad, pero bueno, todo cuenta).



3. Coronas en las puertas. Por dentro. Por fuera. Por todas partes. Las coronas de Navidad decoran las puertas de todos y cada uno de los hogares. Grandes, pequeñas, enormes...no importa. Lo importante es colgar una. O dos, como en mi casa. 




4. Regalos. Cómo no; no podíamos dejarlos aparte. Los regalos aquí son fundamentales. Siempre había pensado que Estados Unidos es un país muy consumista, y realmente mi opinión no ha cambiado mucho. También puede ser porque estoy viviendo en una de las ciudades con más dinero del Estado. Pero desde el Black Friday, los centros comerciales están a rebosar. Literalmente. No cabe una aguja. Y, como ya sabréis, aquí no vienen los Reyes Magos. Todos los regalos son en Navidad. Pero no porque solo se celebre un día los niños tienen menos regalos. De hecho es impresionante la cantidad de regalos que tienen. Empiezan a ponerse debajo del árbol desde comienzos de diciembre, y los niños tienen que esperar hasta el día 25 para abrirlos (o 24 por la noche, depende de la familia). ¡¡YO ME VOLVERÍA LOCA!! ¿Tener los regalos delante de mi, y no saber qué es, y no poder abrirlos? ¿Qué tipo de tortuta psicológica es esa? Además, añadir que aquí hay dos tipos de regalos: los regalos de Navidad (que se abren la mañana de Navidad) y los regalos de Santa (que son los buenos, y se abren la noche de Nochebuena). 



5. Casas y muñecos de jengibre. No pueden faltar. También desde noviembre empiezan a verse en las tiendas todos los materiales necesarios para construir casitas de jengibre, para decorar galletas... Y todos los niños (que conozco, por lo menos) tienen un día (mínimo) de hacer galletas y decorar casitas de jengibre. Con todos los colores. Con todos los adornos posibles. Mis niños hicieron la casita con Lara hace una semana, y hoy hemos estado haciendo galletas para mañana decorarlas. Y menos mal que no se nos ha ocurrido hacerlas antes... porque es un no parar; solo ver la masa ya te apetece pegarle un bocado.


6. Calcetines para Santa. Esto también lo hacemos en mi casa, pero definitivamente el año que viene compraré unos bordados con los nombres de los miembros de la familia (Mamá, Enrique y Vega). Que no haya confusión (aunque con Enrique en casa no suele haber ningun tipo de confusión... ya se encarga él de dejar muy claro para quién es cada uno).
En los calcetines Santa deja los regalitos pequeños -no chuches-,  y aquéllos regalos que no entran en el calcetín los deja debajo de cada uno de ellos. Claro, no los puede dejar debajo del árbol porque ya está lleno de regalos desde hace un mes...
Aquí los calcetines se cuelgan en la chimenea... Y es que todas las casas tienen una, aunque sea eléctrica o de gas. 



7. Películas navideñas. Las ponen en la televisión todos los días y es muy común verlas en familia. De hecho, ahora mismo estamos viendo Elf, una de las películas más típicas en Navidad. Aunque yo siempre he preferido El Grinch. Sí, me siento muy identificada con él. Pero porque mi hermano siempre ha sido el alma de la Navidad de la familia...y no podía más con ella. Yo, como el El Grinch siempre quise destruírla.


 8. Christmas Parades. O lo que nosotros traduciríamos como Cabalgata. Pero no sé cómo nombrarlo en español. No es una cabalgata realmente. Se quedan quietos. Es una cabalgata que no se mueve. Que no anda. Eso sí, al menos la de Bellevue, está muyyyyy currada. Hay todo tipo de bailarines, personajes disfrazados por todas partes... Pero he tenido la suerte de estar en la ciudad con "la mejor Christmas Parade de todo Estados Unidos". Y es que llevan haciéndola TODOS los días durante un mes entero (aunque también es cierto que dura 15 minuticos de nada). Pero bueno, que se lo curran. Y mucho. Y, por ser llamada Snowflake lane, ¡NIEVA!. Sí, hacen que nieve, y realmente parece nieve de verdad.





9. Postales navideñas. Y no son las que compras en las tiendas. O en el Colegio para ayudar a Las Misiones. Sí, esas postales que hacían las mujeres africanas y que comprabamos en el Cole para nunca enviárlas a nadie. Los americanos realmente se lo curran. Y vaya que sí. 
Sesión de fotos navideña... y hacen postales con sus propias fotos. Después las envían a todos sus familiares, amigos y conocidos. ¡Incluso mi madre ha recibido una de mi host family! (gracias Carlos y Sabrina por el detallazo). 
Son todas preciosas y es una de las tradicciones que pienso llevar a cabo cuando tenga hijos. Decidido. Y coleccionaré todas las que me manden todos mis amigos. Como mi host family hace:


10. Árboles de Navidad naturales. Y lo escribo lo último. Sí. Porque en realidad esta tradición, por suerte o por desgracia, se está perdiendo. Los árboles empiezan a comprarse artificiales, son más baratos, duran más tiempo y no ensucian la casa entera. Pero aún sigue siendo tradición en muchas familias ir a buscar los árboles de navidad a una Christmas Tree Farm, subir el árbol a la parte superior del coche, atarlo bien, y llevarlo a casa para decorarlo en familia. La mayoría son pinos altísimos, incluso sé de familias que tienen árboles de dos pisos. Sí. Dos pisos.


Podría decir alguna más que he oído por aquí, como ir a ver el Ballet del Cascanueces todos los años (lo cuál prometo he intentado hacer con mis niños, pero los precios más baratos que he encontrado son de 45$ por NIÑO- 60$ por adulto- repito, lo más barato), Christmas carrols por las calles (que todavía no he visto porque aún no es Navidad)... entre otras 157.843 cosas.

Pero debo decirlo. No es realmente Navidad para mí. No me siento en Navidad. 
Navidad es familia. 
Y aunque tengo a mi familia de acogida, no es lo mismo. 
Tito, Tita os echo de menos. Mamá, Enrique, Chus, Alberto, Nieves, Ramón, Fran Rosa, Primos... No es lo mismo sin vosotros. Por no hablar de la comida... Voy a echar de menos los Langostinos (y si son los que hace Fran en el horno, más aún), la Merluza rellena, la Cabeza de jabalí, todos los Fiambres raros que compráis, los Volovanes rellenos de salsa de champiñones, el Bacalao al ajoarriero de Tita y hasta el Pollo de corral (siiii el pitu caleya de Goreti) que jamás comeré pero que huele que alimenta. Oh, y los polvorones. Y el turrón. Y EL ROSCÓN DE REYES. Oh si. El roscón de reyes lo voy a echar MUUUUCHO de menos.

Pero es diferente. Y va a ir genial. Y estoy muy muy feliz de estar viviendo esta experiencia. Lo prometo.

¡¡¡Feliz Navidad para todos!!! (que seguramente no vaya a escribir otra vez antes del sábado)

Por cierto, ¡¡ ME VOY A CELEBRAR NOCHEVIEJA A NUEVA YORK!! 
Ya os contaré como va la experiencia de Times Square y las campanadas (Y las uvas allí, que pienso comerlas).

¡Besitos para todos!
Os quiero muchoooooo




19 de diciembre de 2016

Cuando consigo recopilar curiosidades de USA

Tenía ganas de escribir un post sobre este tema. Y es que lo he intentado varias veces. Llevo escribiendo en el apartado "notas" de mi móvil distintos hechos que me han llamado la atención desde que llevo aquí viviendo. Pero siempre SI-EM-PRE los perdía. Porque los móviles se pierden, ya sabéis. Y no solo se pierden las fotos en ellos (que es lo más grave, eso seguro), sino también las notas que en él apunto. Y es que yo soy muy de notas. Todo tengo que apuntármelo. Porque mi memoria no me permite almacenar tantas cosas en ella. Hay que buscar otros modos...

Así que, antes de perder mi móvil de nuevo, he decidido soltar en la nube algunas de mis anotaciones. Cosas que me han dejado con cara de "WTF!!!??" o simplemente algunas cosas no comunes en España (ni en Europa, en realidad) y que aquí se ven en muchas ocasiones (por no decir constantemente).


1. Los coches tamaño autobus.

Esto lo he repetido en miles de mis entradas. Sí, lo se. Pero es que cada día sigue sorprendiéndome. Los coches son como autobuses. Literal. Que sí, que hay familias grandes. Pero familias grandes de 5 miembros. Mamá. Papá. Y tres hijos. Que no es para tanto, ¿no? Lo que en España cabe en un coche normal-básico (Honda Civic por ejemplo sin ir más lejos), aquí no pueden acomodarlo en algo más pequeño que un autobús. Y lo más gracioso es ver a niñas de 16 años, tan chiquititas y menudas, conduciendo esos tanques.  Muy alucinante.



2. Gente en pijama haciendo la compra o en las cafeterías.
No se cómo explicar esto. No entiendo cómo pasa. A la gente no le da vergüenza. La gente aquí pasa de todo. Y si estoy en casa tan a gusto y me he quedado sin huevos. Pues allá voy. Con mi pantalón de pijama de ositos y mis zapatillas de estar por casa. ¿Pa qué vamos a hacer esfuerzos en vano? Y olé por ellos. Esperad que aún yo no me he hecho americana del todo, pero en cuanto eso pase... Vida en pijama. ¡Prometido!. 



3. Dos de cada diez personas llevan un ramo de flores.
No. No solo pasa en las películas. Es una realidad. La gente regala muchas flores. Muchas. Si te fijas por la calle siempre ves a alguien con un ramo de flores. Margaritas. Rosas o Claveles (no, claveles no, creo que eso es más español, pero no me sale ningún otro nombre, ¿vale?). La cosa es que un ramo (bastante grande) de flores vale solo 10$. Y es un detalle muy bonito para de vez en cuando. Así que la gente regala muchas flores. Incluso yo ya he recibido mi ramo. ¡Gracias Lucassss!


4. En los bares y restaurantes, pidas lo que pidas, siempre (SIEMPRE) recibes un vaso de agua con hielo para acompañar.
Y hago hincapié en el "con hielo". Puede hacer un calor de morirte o un frío del carajo. Pero siempre el agua es con hielo. De hecho, bastante más hielo que agua. En dos sorbos ya no hay más. Oh. Y siempre viene con pajita negra. Siempre.


5. En las Farmacias venden TO-DO.
¿Que quieres caramelos? ¿Un marco de fotos? ¿Globos con helio? ¿Paracetamol? ¿Luces de navidad?¿Una botella de vino? Si tienes una Farmacia cerca ahí vas a encontrar todo lo que necesites. Es como un chino pero caro. Muy útil cuando no tienes Dollar Tree cerca.



6. Las calles y avenidas en vez de nombre tienen número.
Todas comienzan en la "Main Street" y desde esta se va sumando hacia la derecha o la izquierda dependiendo de si es Nordeste/Sureste (seguramente también Noroeste y Suroeste pero esas no las tengo controladas). Entonces, la primera calle después de Main Street hacia el nordeste, sería 1st St. NE. Y la primera hacia el sureste, sería 1st. St. SE. Después va la 2nd (NE/SE), 3rd (NE/SE)... y lo mismo con las avenidas. Esto hace súper fácil saber dónde estás y dónde tienes que ir.


7. Los semáforos tienen un sonido distinto si quieres cruzar una avenida o si quieres cruzar una calle.
Muchos de los semáforos se encuentran en las intersecciones entre avenidas y calles. Y siempre suenan cuando se ponen en verde para que las personas crucen. Pero para aclarar hacia dónde tienes que cruzar, el sonido para cruzar una avenida es diferente del sonido para cruzar una calle. Así las personas ciegas pueden saber perféctamente el momento en el que tienen que cruzar y no lanzarse a una avenida cuando suene el semáforo para cruzar la calle.
8. Cada vez que pulsas el botón para que el semáforo se ponga el verde, dice "wait".
Lo que puede resultar un poco annoying si no te lo tomas con humor. "Wait" "Wait" "Wait" "Wait" "Wait"... Por eso, Lara y yo nos lo pasamos pipa haciendo nuestras propias coreografías con "waitwait". Que la vida está hecha para mirar el lado positivo de las cosas. Y punto. 




9. Los tips son una pesadilla.
Y es que cada vez que vas a un bar o restaurante un mínimo de 10% de propina es obligatorio. Sí. Y si el servicio ha sido pésimo... ajo y agua. Y si no te da la gana y te niegas, te mirarán mal para toda la vida. O te escupirán en el vaso la próxima vez...¡eso me han contado! Y es que los tips son el sueldo de los camareros. Que resulta que (dependiendo del estado) los camareros no cobran por trabajar. Su sueldo son las propinas que dejan los clientes. Y en un país donde un par de peras te cuestan 4$... no tener sueldo no es lo mejor que puede pasarte.




10. Las porciones de comidas en restaurantes son tan desmesuradas como los coches.
Y es que puedes compartir una hamburguesa entre tres personas y aún así no quedarte con hambre. Da igual que te pidas una ensalada, una pizza, un perrito caliente o un plato de pad thai (la comida tailandesa por excelencia aquí), SIEMPRE vas a tener que pedir que te lo pongan en una cajita para llevar. Siempre. 
11. El camarero en un restaurante pasa a preguntar si todo está bien cada dos minutos.
Quieren su propina, eso está claro. Pero cada dos minutos preguntar si todo va bien es un poco exagerado, ¿no crees? "¿Todo va bien?" "¿Necesitan algo más?" "Un poco más de agua quizá..." "¿Esta buena la sopa?" ... Si tengo algún problema, te prometo (es más, te juro) que voy a decírtelo. De verdad. De la buena.
12. Cuando pides la comida para compartir, te ponen doble de cantidad.
Después de ver las porciones de los platos, a Lara y a mí se nos ocurrió la fantástica idea de compartir siempre que salimos a desayunar/comer/cenar. Y no pudimos tener mejor idea. Si le dices al camarero que vas a compartir, directamente te ponen las dos porciones en platos diferentes y la cantidad de "side dishes" es doble. Es decir, si pides una hamburguesa para compartir, te la parten a la mitad y te ponen cada mitad en un plato, pero la cantidad de patatas/ensalada/etc. es la misma que en una ración individual pero para cada persona. Una pasada.



Me he dado cuenta de que tengo demasiadas cosas que contar y que esta entrada va a ser eteeeerna si cuento todo. Así que voy a dividirla en dos partes. "Cuando consigo recopilar curiosidades de USA (1)" y "Cuando consigo recopilar curiosidades de USA (2)". Así no os aburro tantísimo de una vez, Y repartimos el aburrimiento en tandas. 

En el fondo, me doy cuenta de que esto es muy parecido a lo que hace mi querida amiga Lara en sus vídeos, pero teniendo que hacer el esfuerzo de leer. No obstante, tenía que contarlo también porque si no se me olvidarán estas cositas. Si os interesa saber más curiosidades sobre USA y nuestra vida aquí, os recomiendo que veáis sus vídeos. Son muy entretenidos e interesantes. Aquí os dejo su segundo vídeo  (el primero lo dejé en el post anterior). 


Pronto, la Segunda Parte (antes de que se me olvide lo que tengo que contar o pierda el móvil con la nota).

¡¡¡¡Pasen un buen día!!!!

14 de diciembre de 2016

Cuando la suerte nos acompaña

Y vaya que sí. Pero eh, que no lo voy a decir mucho, que dice Lara que como siga diciéndolo se nos va a acabar volando. Pero es que ha sido taaaanta, y taaaan junta… que no puedo evitar repetirlo y repetirlo sin parar.

Una pequeña muestra de nuestra emoción constante

Venga, os cuento por qué nuestra suerte ha sido tan IN-CRE-I-BLE.

Pongámonos en situación. 8 de diciembre. Cumpleaños de Lara. ¿Cómo lo celebramos? Una fiesta es demasiado común. Una cena… bah. Vámonos de viaje. A Los Ángeles. Y que nos quiten lo bailao.


6 de diciembre. No tenemos alojamiento. Queremos hacer Couchsurfing pero nadie nos acoge. Además, el alojamiento en LA es extremadamente caro (100$ la noche lo más barato que hemos encontrado en Booking -.-). Pero... ¿Qué pasa? ¿No parecemos simpáticas? ¿Por qué nadie nos quiere acoger? Solo tenemos dos opciones: la primera es un chico con referencias, pero que lo único que le interesa de nosotras es si tenemos novios o estamos casadas (porque, “lo siento pero tengo problemas para acoger a chicas en una relación”) y su única intención con nosotras es “jugar”. Sí. Jugar. Muy creepy. La otra opción es un hombre mayor, de unos 60 años, sin referencias, sin comentarios, sin amigos… Pero parece simpaticón. Y mejor que el tipo creepy que quiere jugar… a poco. Así que tomamos una decisión. Nos quedaremos con el tipito mayor simpático sin referencias. Porque siempre hay una primera vez.

Dice de ir a buscarnos al aeropuerto. Miedo. Sí. Estamos un poquito cagadetas. Pero es que claro… después de todas las películas… Después de todas las noticias en las que dos chicas aparecen descuartizadas por los contenedores… Es un poco normal tener miedete, ¿no?. Pero yo confío. Que no va a pasar nada, jo. ¿Por qué iba a querer descuartizarnos? Confianza en la humanidad, venga.
Y aquí es cuando doy mil gracias a mi confianza a la humanidad. Sí. MIL GRACIAS. Porque si me muero, al menos que sea feliz. Y con esta pequeña muestra de confianza, con él, empieza nuestra suerte. Con él empieza la mejor experiencia que hemos tenido con Couchsurfing. Gracias a él (y solo gracias a él) podemos visitar LA. Y además, resulta que vive en un sitio magnífico. Marina del Rey. Cerquísima de barrios famosos como Santa Mónica o Venice. Además, encima de que las vistas desde su casa son de llorar de emoción, su edificio tiene piscina, gimnasio privado, jacuzzi y sauna, por si fuera poco.




 


Gracias a Stan (así se llamaba nuestro Couchsurfer), todo ha sido fantástico. Aunque de sitio a otro de la ciudad se tarden (mínimo) 40 minutos, él ha conseguido que podamos visitar la ciudad. Ha sido un papá. Literal. Nos ha llevado. Nos ha traido. Nos ha cocinado (¡CORDERO A LA BARBACOA!). Nos ha prestado sus bicis (y no bicis normales, BI-CIS). Nos ha enseñado todo. Aquí y allá. Desde Hollywood hasta Hamilton Beach. Desde Santa Mónica hasta Beverlly Hills. Desde el Observatorio hasta Abbot Kinney. Hemos comido hamburguesas. Sandwich de cookies y helados, tacos de todo tipo (hasta de pescado). Tartas de queso (con dulce de leche, la más buena que nunca he probado). Perritos calientes. Hemos bebido cervezas. En los lugares mas cool y posh de la ciudad. Hemos paseado por el paseo de la fama, gritando y saltando de emoción cada vez que veíamos a alguien conocido. Puestas de sol. Varias y todas preciosas. Surfistas y skaters (y amor al verles). Y baños en el océano Pacífico. Hasta hemos tomado el sol. Sí, en diciembre. Os dejo una pequeña(-ísima) selección de las miles fot-azas que hemos sacado. 







Oh god. Surfers
Surfers everywhere




Y el tiempo. El tiempo. OH. El tiempo de California. Del tiempo no puedo quejarme. Dios mio. Eso sí que es vida. Es una de las (no muchas) razones por las que viviría en LA. El tiempo. Sol. Sol. Calor. 20ºC. 60ºF. Eso sí me ha enamorado. Es un Asturias en verano, pero durante todo el año. Y buf... me puede. De hecho estoy cambiando de opinión. Quizá el año que viene cambie de destino. Cambio NZ por un país sin invierno. Solo verano. Durante tooooodo el año. Oh--sí.



Y aquí viene mi opinión sobre LA. No es una ciudad que merezca la pena. Y sí, lo digo yo, la mujer que siempre SIEMPRE se enamora de TODAS las ciudades a las que va. La mujer que quiere vivir en TODAS las ciudades a las que va. La mujer que siempre encuentra lo positivo de cualquiera de los sitios a los que visita. Pero LA… qué decir de esta ciudad. Es IN-FI-NI-TA. Nunca (repito, NUNCA) he visto una ciudad tan grande. Inimaginable. Impensable. Una locura. Desde el avión, durante 20 minutos solo podía preguntarme: “¿Esto ya es Los Ángeles? ¿Esto todavía es Los Ángeles?” Y lo era. Vaya si lo era. Todo el tiempo.


Lo dicho, ciudad IN-FI-NI-TA

Total, que solo había dos opciones: o no puedes moverte (porque, a parte, el transporte público es PÉSIMO) o te tiras HORAS “stucked in traffic” (y es que el tráfico en Los Ángeles es lo más famoso de la ciudad).

Un pequeño ejemplo de tráfico en LA (bueno, esto es en "exagerado", pero poco menos)

En definitiva, este post es para agradecer a Stan (a tí tambien Lara, no te sientas menospreciada, pero Stan se lo merece mucho más, lo siento) este GRAN fin de semana. Esta gran experiencia. Esta gran aventura. Este regalo tan grande que nos has dado ofreciendonos tu compañía durante el viaje. En este post tienes bien de materia para practicar tu español. 




Seguro que me faltan unas 135465 cosas por contar, que iré añadiendo poco a poco en posdatas porque Lara me las recordará cuando lea esta entrada. Mientras tanto, así queda.

Pronto más y mejor (o no mejor, pero más seguro).

¡Tengan un buen día!

PD1: Igual que yo, Lara también está contando nuestras aventuras, pero de una forma más entretenida y que lleva menos tiempo. VÍDEOS. Lara es una Súper YouTuber y os recomiendo muchísimo su canal. Cada semana nos cuenta 24 (a partir de ahora 25) cosas que nos pasan en nuestra aventura como Auxiliares de Conversación. Aquí os dejo el primero de sus vídeos, ya tiene 5 (y el sexto está en camino). Están en Catalán, pero se entiende decentemente y algunos subtitulados. ¡Disfrutadlos!



PD2: Venice, ese famoso barrio de LA no es para tanto, quizá en verano lo sea, si no váis en verano no merece mucho la pena, sin más. (Borja, ya sabes mi opinión, si vas a LA solo por ir a Venice... no merece). Oh, y Eva, me acordé mucho de tí en Venice.

PD2. Albita, he pensado mucho en tí, ha sido mi primera experiencia Couchsurfing sin ti y te he echado de menos todo el tiempo. Que lo sepas.

PD3. Hemos visto una película sobre el Camino de Santiago, hablado sobre los San Fermines y bebido Sangría. Todo muy americano. Zep.

PD4. Nos hemos codeado con la elite de LA. Uno de los amigos de Stan tiene una mansión con 10 habitaciones en la que solo viven él y su mujer. Además tiene un Tesla, esos coches que se conducen solos. Sí. SO-LOS.

(Continuará...)