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3 de noviembre de 2016

Cuando... ¡eh! ¡que ya hace un mes!

¡ES NOVIEMBRE! Un mes. Ya hace un mes. Ha volado el tiempo. No puedo creérmelo. Si ya me siento casi americana... Simplemente me falta dejar de caminar. Menos caminar y más conducir. Eso es lo único. Si no, ya sería una más. Bueno, y porque aún sigo teniendo mi acento españolazo al hablar. Pero caaaasi. Poco a poco.

Y... por fin... después de un mes... TENGO MI HORARIO. ¡Qué emocionante! Ya sé a qué clases voy a ir. Cuándo. Dónde. Cómo. Qué. Por qué. TODO. Bueno, voy a reconocerlo. Por una parte me entusiasma saber qué voy a hacer. Por otra no tanto. Hacer lo que me da la gana donde y cuando quiero también es un chollo, para qué negarlo. Eso de tener horas libres por la mañana porque nadie sabe dónde debo estar es fantástico. Pero un mes es suficiente. Pasar de la responsabilidad absoluta a esta irresponsabilidad era demasiado contraste. De hecho, echo mucho de menos estudiar. Creo que voy a hacer otro máster.



Después de la zampada a dulces, chocolates, gominolas, etc. en Halloween, tengo un plan:
UNA SEMANA TOTALMENTE HEALTHY AL MES.
Solo eso. Nada más. Solo una semana. ¡Qué fácil! El resto comeré sano, pero puedo permitirme alguna hamburguesa/perrito/donuts/patatas/etc. Esa semana al mes, tendrá 0% comida basura. CERO POR CIEN. Y empiezo esta semana. Así, porque sí. Detox lo llaman. Eso voy a hacer yo. Semana Detox. Fuera guarradas, que ya he comido suficientes.

Con todo decidido, llego al colegio con mi plato de brócoli cocido con pechuga de pollo y....

Lacasitos. Toffee (o como quiera que se escriba). Caramelos. Piruletas. Chucherías. Fruta (para que no todo sea gordura)...



¡¡¡¿¿QUÉ ES ESTO??!!!

Pues aún no ha llegado lo peor... Creo que mi semana HEALTHY se acaba aquí. Fail total. No-se-pue-de. Eva te echo de menos. Eva te necesito para ser healthy. Eva, no se controlarme. SOCORRO.


Si todo lo de la primera mesa me parecía una barbaridad, al día siguiente es peor. Miércoles. Día corto. Y desayuno para todos los profesores. Desayuno, comida y cena. Para una semana por lo menos. Una LO CU RA. No lo describo, lo veis en el vídeo. Solo una palabra para alucinar. FUENTEDECHOCOLATE. Fuen-te-de-cho-co-la-te. Síííí. En mi escuela. Síííí. Y miles de frutas para mojar en ella. Per-di-ción. Sacadme de este país...
-Oh, ¿pero esto no lo hacen allá en España?
Ehmmmm... ¿¿¿NO??? En España gracias a los cumpleaños de los profesores; si no morimos de hambre.
-Pues aquí he estado trabajando en colegios donde han contratado hasta a masajistas que van rotando 10 minutos por cada profesor...
Venga... ¡¡HASTA LUEGO!! Y Vega, que parecía que estaba poco muerta, muere un poco más.

Las clases esta semana han ido genial. Voy notando el progreso de mis niños y estoy super contenta. Ayer un niño de 7 añitos que ODIA escribir porque es muyyyy lento, solo me decía: OTRA FRASE OTRA FRASE SEÑORITA VEGA, ¡VAMOS A ESCRIBIR OTRA MÁS! Y es que claro, escribir sobre su novia Kayla, con la que quiere casarse pronto, es muy emocionante... (Para que veas, Tito, que también cuento cosas del cole)

Hoy ha empezado mi fin de semana. Y muy bien. Muy muy muy bien. Si sigue así, lo clavo.
Por ahora, con un sol que aún no había visto aquí. Con 20ºC (los pondría en Farenheit pero aún no he conseguido aprenderlo) parece verano en Asturias. Y PLANAZO, sí, planazo...: Paddle surf. Paddle surf en Noviembre. Sin neopreno ni nada. A pelito.. En bikini. Noviembre dulce. Y... al agua patos. Comienza mi reto de "baño-por-mes-en-EEUU", igual que el de Noruega (para variar, vuelve a recordarme a Noruega, ¿qué raro, no?)




Y para entrar en calor, un buen sandwich cubano lleno de calorías y grasa. Pero que no puede estar más DELICIOSO. De verdad. In cre i ble. Ni siquiera había pensado que existía la comida cubana (a parte del arroz a la cubana, claro, que resulta que no es de Cuba). Y maaaaadre... 


Aquí es fantástico. Hay comida de todos los lugares del mundo. De todos. Sin exagerar. India. China. Japonesa. Griega. Italiana. Mediterránea. Alemana. Mexicana. Cubana. Vietnamita... Comida que en la vida había oído hablar de ella. Y voy a probarla toda. Prometido.

Conclusión. Mi semana está molando. Y mucho. Feliz primer mes aquí. Y feliz Noviembre. Y feliz After-Halloween a todos.

¡Pasen un buen día! (Frase que no paro de decir en el colegio con voz de sudamericana, voy a llegar con más acento mexicano que americano... ¿lo pueden creer? Ya no uso ni el "vosotros"; lo he cambiado por "ustedes").
¡Que ustedes sean felices!

5 de octubre de 2016

Cuando está el autobús escolar y yoga el mismo día

Segundo día de cole.

¡¡¡HE IDO AL COLE EN SCHOOL BUS!!! Sí, esos amarillos. Los de los Simpsons. Los de las películas. Yo, toda emocionada. Ya practicando esa canción de "viiiva nuestro conductor conductor conductor...". Somos cuatro en el autobús nada más montar (luego se van uniendo otros niños). No hay canciones. Mi compañero de asiento, Will, que resulta ser un niño al que di clase ayer en Kinder y ni me sonaba su cara, me comenta que no se canta en el autobús. ¿EN SERIO? ¿Y todas esas canciones de autobús que aparecen en las películas? No. Son películas. Hmmm. Bueno, eso sería hasta este año, que Vega no estaba aquí. Veremos si en junio me seguís diciendo que "no se canta en el autobús".

Es gracioso. Todos los estadounidenses están obsesionados con el cinturón de seguridad. En todos los autobuses, coches, taxis, todo, es SÚPER OBLIGATORIO abrochárselo. Menos en el autobús escolar. De hecho, ni siquiera hay. El viaje es movidito. Stop. Saltamos hacia adelante. Acelera. Golpe para atrás. Cuuuurva a la derecha. Vega a la derecha. Will aplastado. Curva a la izquierda. Casi me caigo de bruces al pasillo. Muy gracioso todo. "Cómo subir a una montaña rusa todas las mañanas sin siquiera ir a un parque de atracciones".

Nuevo día. Primer grado. ¡Por fin cambio! Nuevos niños. Nuevos profes. Nuevas caras. Nuevas experiencias. Nuevas palabras nuevas en español. Resbaladera. (¿Pero quéeee?). Ñ de Ñandú. (¿Ñandú? ¿ÑANDÚ? Ñ de ñú. Como mucho). Nuevas canciones. Nuevos bailes. ¿Nuevos? Ehmmm.. ¿DE VERDAD ESTAMOS BAILANDO LA MACARENA CON LOS MESES DEL AÑO? Me muero (jajaja).

Por fin hago algo. Ayudo a los que van más lentos. A los que llegan tarde. A los que se portan mal. A los que pasan de todo... ¡Me siento útil! En Kinder era un poco difícil, cada clase tiene un Amitie (por ahora). Ellos se ocupan de lo que me he ocupado yo hoy, así que hago poco ahí.

Los niños en primero son muy cariñosos. Todos vienen a abrazarme. Quiero gritar. "No POR FAVOR. No vengas. No lo hagas más difícil. No puedo darte un abrazo...". Fuera. Fuera. Bichos. Deben sentirse como si tuvieran alguna enfermedad contagiosa. Pobres...

Recreo. Hoy es día de drama. "Oh, please, take this guy to the principal, he was after me in the queue and now he is in front of me". "Srta. Vega! Él está empujando a otro niño en el tobogán! La próxima vez "take him with you for at least 10  minutes"". Me matan. Sisi. Yo le llevo al director. Yo le castigo 10 minutos conmigo. ¡Qué drama!

Clase de la señora López. "Vamos a empezar la clase con un poco de relajación, meditación y estiramientos porque... verás... esta es una clase algo complicada". Complicada. Madre... Me da miedo esa palabra. Empezamos la meditación. Respiramos hondo. Inspiramos. Espiramos. Inspiramos. Espiramos... Yo no veo que sea complicada la clase. Todos están súper concentrados en su tarea de respirar. Callados. Sin hacer ni un ruido. Eso es complicadísimo en una clase. La profesora me mira. Me señala detrás de una mesa. No veo nada. ¿Qué pasa? Vuelvo a mirar... ¡Un niño tirado en el suelo! ¿Qué estás haciendo aquí? "Well... I just didn't want to be on the carpet"... Le llevo conmigo a la alfombra y hacemos yoga juntos. Ahora meditación. Imaginamos que estamos en una playa... Que hace calor... ¿En serio? Alucino... Todos están súper relajados.

Vuelta a la realidad. Vuelven a sus mesas y me pongo con dos niños para ayudarles en la tarea. Creo que jamás he visto dos niños tan distraídos. Pero al final conseguimos hacerlo (después de media hora más que el resto). Una niña llora en la otra esquina de la clase. Dice que su compañera le roba las cosas. Llega un niño nuevo. Estaba castigado en la oficina. Durante toda la mañana. Es agresivo. Mucho. Ha tirado una silla a uno de sus compañeros, menos mal que no le ha dado. La profesora transmite mucha tranquilidad.
Paseo por el patio. Contemplamos el tiempo que hace. Somos meteorólogos. Llueve. Pero da igual. Es genial.

Después del cole... ¡Vuelvo a coger el autobús escolar! Esta vez, dirección casa de Aine, la chica a la que voy a dar clases particulares. El autobús se para en medio de la autovía. Nos hemos perdido. Resulta que el autobusero que hace esta ruta está malo y están rotando varios autobuseros distintos durante toda la semana. Este no se sabe la ruta. JAJAJA. Me muero.

Media hora después... Llego con Aine. Tiene 13 años, parece de 18. ¡Es enorme! Debe medir 20 cm más que yo. Qué pasada. Es muy simpática. Me hace ver un trozo de su serie favorita "Pequeñas mentirosas", así podemos hablar de ello la semana que viene. Liza, su madre, LLENA la mesa de comida. "Para que nos concentremos bien". Nachos con salsa picante. Fruta (sí, fruta), Frutos secos. Todo tipo de tés, cafés, aguas con todos los sabores... Así siiiii...

Al rato... "Vamos a cenar chicas... ¿Qué os parece cenar desayuno?" CENAR DESAYUNO. CENAR DESAYUNO. CENAYUNAR. Madre... Esta mujer SABE. Me tiene conquistada. Cenamos zumo de naranja con DESAYUNO INGLÉS. (Joshito bebé, te echo muchísimo de menos, a ti y tus desayunos ingleses).Huevos, Tostadas. Empanada de patata. Beans (ohhh beannnssss), Salchichas. Bacon (pero de pavo, que así es más sano JAJAJA). Es genial.

Vuelta a casa, ya es de noche. Creo que es la primera vez que veo Bellevue de noche JAJAJA. Esto de cenar a las 6 todos los días hace que después de esa hora no salga más.

Lectura con Carlitos y a la cama a las 9.30. Ya soy una más. ¡Ya estoy hecha a sus costumbres!

3 de octubre de 2016

Cuando es el primer día de cole

Volver a empezaaaar. Otra vez.

Sí. Otra vez. Porque es mi tercera primera vez desde que he llegado. Miércoles. Viernes. Y hoy. El miércoles fui a conocer a los profesores y a visitar una clase de Kindergarden. El viernes, primera experiencia de observadora en kindergarden. Hoy, día oficial. ¿Nervios? Unos pocos. Principalmente porque no se que tengo que hacer. Pregunté al "principal" (el director, vaya). Nada claro. Pregunté otra vez. Hmmm... sigue sin estar claro. Pues nada, toca asumir lo que venga e improvisar.

Entro. El director está en la puerta. Perfecto. Tengo que preguntarle que hago.
SORPRESA. "Observadora en Kindergarden hoy también".
Volver a empezaaaar... ¿Oooootra vez? (Debo tenerlo grabado en la frente)
Quiero decir, me encanta. Muy guay. Juegan mucho. Se lo pasan genial. Los colores. Los números. Las letras. Formas. Palabras de corazón. Ji Ji Ji. Ja Ja Ja. Pero me gustaría observar otra cosa, gracias. Ya me sé hasta las canciones que cantan.

"Cuennnta hasta 100 todos los días, lo necesita tu mente ¡y cuerpo!... con ejercicio con diversión contaremos hasta 100 uno-- a uno"

Bueno a lo que iba. Vale. Voy a observar kinder. Pero tengo que recibir a los peques del autobus escolar y colocarlos en sus filas. Chaleco amarillo fosforito. Done. "Lunchera" en la nevera. Done. Palomitas y chuches en la sala de profesores. PALOMITAS. Acabo de desayunar... Vega... No debes. No, Vega... Solo una. Venga, solo una. Otra más y me voy. Bueno, venga, un puñado. (Pedazo de gocha).



Colocamos a los niños. Primera clase. Con la Señorita Deina (creo que se escribe así) y Marta. Me encanta esta clase. Me encanta cómo enseña. Cómo trata a los niños. La única profesora no nativa y no dice una sola palabra en inglés. Impresionante. Un niño está distraído. Bueno, distraído. Haciendo lo que le da la real gana. Me acerco a ver qué le pasa. Marta al otro lado me mira. Dice no con la cabeza y con cara de asustada. ¿Qué pasa? Me doy la vuelta y sigo a la clase. "-No vuelvas a tocar a un niño, nosotros ya hemos tenido problemas con eso. Manos a la espalda, así evitas tentaciones. No una caricia. No un abrazo. No le toques el brazo. Puedes tener problemas legales. Y gordos...". ¡Pero qué exageración! Está bien. Manos atrás. Ha sido una clase genial pero tengo que cambiar.

Clase de la Señora Chaparro. Los niños son muy tímidos. Casi no me hablan. Les ayudo con el vocabulario. A recortar. A colorear... "-Me he cortado con la tijera". Pobritín, tiene un poco de sangre. Voy a ponerle una tirita. "-¡NO! ¡Tiene sangre! No toques por ahí. Ni por ahí. No pongas tirita mejor. Llévale a la enfermería.". Pero si no tiene nada. Nada de nada. Un rasguño. "A la enfermería".
Pues resulta que también puedo tener problemas si pongo una tirita a un niño o le curo algo que es "demasiado grave". Pueden ponerte un parte. O echarte, directamente. Se pueden contagiar de tus gérmenes. ¡EXAGERACIÓN!

Pero estar aquí me hace feliz. Todo el rato me hacen sonreir. Por unas o por otras. "Me gusta tu jersey". "Eres muy bonita". Todo piropos. Son un amor. Tan pequeñitos... con ese pedazo de acento americano hablando español... Súper monos.

Descanso. Hora de comer. Son las 11.30 am. Casi acabo de desayunar y ya estoy comiendo... Rutinas noruegas, volved a mi, os necesito. Tenemos media hora de descanso, así que corremos y salimos al recreo. Con nuestro chaleco amarillo fosforito.

Clase de la Señora Flores. Zumba. Calendario. Matemáticas. Exploración. Aprendemos palabras de corazón (yo, a, el, la, veo, etc.)... ¡¡¡Han aprendido las palabras con bailes de animadoras!!! Muero de la risa. Bailan. Cantan. Todos, niños y niñas. Muy muy muy gracioso.

Recreo otra vez. Un niño me agarra y me no me suelta en los 15 minutos. Me quiere presentar a su mejor amiga. Vueltas. Vueltas. Vueltas. Más vueltas. No está. ¿Estás seguro de que ha bajado? Más vueltas. Más vueltas. Ni idea... ¿Cómo es? Se llama Olivia. ¿Es rubia? No se si es rubia. ¿Pelo corto o largo? Una vez lo tuvo largo... (Jajajaja, y pretende que le ayude, vaya pistas). Nada. Se acaba el recreo y no la encontramos.

Vuelta a clase. Señorita Torres. Tocan "computadoras". Sala de computadoras. Aprendemos a utilizar un ordenador. Esto es la pantalla. Esto es el teclado. Esto es el ratón... Mirad, la flecha de la pantalla... Si subo el ratón hacia arriba, la flecha sube. Caras de asombro. Mucho asombro. Si bajo el ratón, la flecha baja... OH DIOS MIO, QUE FUERTE. Los niños FLIPAN. Literal. Si pinchas dos veces, se abre una ventana. :O :O :O :O SEEEERIOUSLY? Me encantan sus caras. Nunca pensé que unos "nativos digitales"fueran a alucinar tanto con algo así. ¡¡Si todos ellos tienen su propio iPad!!

Son las 3.30 pm. Hora de volver a casa. Me duele la cabeza, así que toca siesta time. Después deberes con Carlitos y hora de lectura.

Voy a dormir, que aunque sean las 9.15 estoy hecha polvo que me muero.

¡Buenas noches!

(PD: No tengo fotos de hoy, no puedo sacar fotos en el cole... Pero intentaré subir alguna cuanto pueda, ¡merece la pena verlo!

PD2: Me salto el día de ayer, pero prometo escribirlo pronto)

1 de octubre de 2016

Cuando viajamos Seattle como si fuera nuestra ciudad natal

"- ¿Vamos a pasar el día hoy a Seattle?
- ¡Sí! Pásame a buscar y cogemos el bus a la 1 pm"

Y allá vamos. Estación de autobuses. Bus 550. ¿Cuánto es? $2.75. Solo tengo $5. Y no tienen cambio. ¿Cuánto tiempo tengo para ir a cambiar? 1 minuto. Carrera. Restaurante de comida rápida. Cola enorme. "Disculpe... ¿podría cambiarme esto rápido? Voy a perder el autobús". Ni caso. Como si no me hubiera oído. Pasa de mí. ¡¡¡POR FAVORRRR!!!. Un simpático chico me da el dinero para montar en el bus. Carrera. Montamos en el bus. Rumbo a Seattle.

Vale, estamos en Seattle. Los carteles dicen eso por lo menos. ¿Estamos en el tunel del metro? ¿El autobus y el metro van por el mismo carril? Flipamos. Mucho. Muchísimo.

¿En qué parada tenemos que bajarnos? AH, NI IDEA. Mierda... Pregunto. La próxima nos deja en "West Lake". Supuestamente, eso es el centro. Pues ahí missssmo, ¡que mah da! Estamos fuera. OH, SEATTLE. Edificios enormes. Tiendas. Tiendas. Más tiendas. Centros comerciales. Calles llenas de gente (No como en Bellevue). Tiene que haber algo más... "Excuse me, could you tell us how to go to Downtown?". Dice que todo recto. Pues todo recto entonces. Menos gente. Mucha menos. Nadie... Creo que no estamos yendo bien. ¿Volvemos? Volvemos. Y de camino... UNA ARDILLA. En medio de la ciudad. Así, como si nada. He visto más ardillas en 4 días que en toda mi vida.




Hora de comer. Qué hambre... No hay sitios para comer. Hemos visto un McDonalds. Me niego. No McDonalds. También hay Starbucks. Uno en cada esquina de hecho. No. Queremos algo mejor. No McDonalds. No Starbucks. Porrrrfavorrrrrr. Caminamos. Más. Más. Llegamos al mismo sitio. WestLake. Tiendas. Pero no sitios donde comer. SOCORRO. Desesperación... Y de repente... VEGGIE GRILL. ¿¿¿En seeeeerio??? Comida rápida sana? Me muero de amor. Literal. No me lo creo. Corremos adentro. El menú es perfecto. Todo súper sano. Todo súper rico. Queremos un poco de todo... ¿Compatimos? COMPARTIMOS. ¿Y cerveza para beber? CERVEZA PARA BEBER. ¡Y olé!




Ya son las 3.00 pm... Creo que deberíamos seguir con nuestra visita. Por ahí parece que va gente. Pues por ahí mismo. ¿Igual deberíamos conseguir un mapa? Pues... Posiblemente, sep. Bueno, por ahora seguimos a la gente. Y de repente...





OH DIOS MIO. UN MERCADO. EPOHRQ. ¡CON LO POOOOCO QUE ME GUSTAN! (Ironía, por quien no lo hubiera pillado) Emoción. Máxima. Saltitos. Grititos. Entramos. ¡QUE GUAY! Es genial. Hay de todo. Comida típica, fruta, verdura. Mucha. De todos los tipos. Marisco. Pescado. Mucho pescado. VOCES. WEEEEEHEHEYYY. Miramos. Pescado volando. De pescadero en pescadero. Con canciones entre medias. ¡Qué divertido! Quiero grabarlo. Pero paran... Lo siento, os lo perdéis... Es genial.


Necesitamos un café. Buscamos una cafetería. Nada. Ni una. ¡Pero si llevamos viendo Starbucks cada dos pasos! ¿Dónde están ahora? Oye... ¿y esa cola? Es larguíiiiisima. ¿Qué será?
UN STARBUCKS. Hmmm. Pasamos de café de Starbucks. Otra cafetería. ¡Y tiene bombones! Chocolate chocolate. Oh, dios. Que bien suena. Dos cafés con leche y tres bombones (el pack). 13 euros. WTF! Ehm... Fin de gastos por hoy. Pero que riiiicos están. Vamos a comerlos "con vistas". Equilicuá.





Pronto se hará de noche. ¿Deberíamos volver? Vamos. Pero volvemos por el Mercado, ¿vale? Hey, vamos por abajo, que hay algo más. UNA LIBRERIA INFANTIL. Entramos. ¿Infantil? ¿Ves algo infantil? El escaparate... El dueño canta. Canta todo el rato.

¡HEEEEY MY FRIEEEENDS! I AM SOOO GLAAAAD TO HAVEEE YOU HEREEE TODAAAAAY. YOU MAAAAY VISIIIIT MY MUUUUUM. SHE LIIIVEES CLOSEEE TO THE UNIVEEEERRRRRRSITY.... SHEEE WOULD LOVE TOO MEEEEET YOUUUUU...

Nos da un mapa. AHORA. Hmmm, quizá un poco tarde. Pero bueno, ya tenemos para otro día.

Vámonos.

Diluvio. Universal. Gente corriendo. Gente gritando. ¡Pero si había sol! Bueno... ¿entramos en este supermercado mientras tanto? Solo era una tormenta "de verano".

Ahora sí. Vámonos.

No hemos visto mucho de Seattle. Pero ha sido muy divertido. Total. Estamos a 30 minutos... Volveremos pronto. Próxima vez con mapa. Sabiendo dónde estamos y dónde vamos.


¡Hasta mañana!

28 de septiembre de 2016

¡Auxilio! ¡Me voy de auxiliar!

Nueva experiencia. Nuevo tema. Nuevo intento de dar vida a este blog.
Esta vez nos movemos un poco más lejos de lo que estaba Noruega. Esta vez volamos a Estados Unidos, concretamente a una "pequeña" ciudad llamada Bellevue, en el Estado de Washington.



Todo comienza a finales de junio. Todo comienza con un correo electrónico. Un correo del Ministerio de Educación...


Todo comienza con un grito ensordecedor. Saltos por la habitación y llantos de alegría.

Por fin. Por fin. después de tanto tiempo y esfuerzo invertido durante este último curso, he conseguido uno de mis grandes propósitos a corto plazo. Me voy otra vez. Me voy un poco más lejos. Me voy a vivir nuevas experiencias. A conocer nuevas culturas. A ampliar mi perspectiva del mundo. A aprender. A aprender mucho. Y también a enseñar, claro (que para eso es la beca principalmente).

Grupos de facebook. Grupos de whatsapp. Conversaciones interminables. Papeles por un lado. Papeles por el otro. Skypes. Correos electrónicos. Dos semanas para empezar. No tenemos ni el visado. Por supuesto, tampoco el vuelo. Nervios. Colas eternas en la embajada. Más nervios. ¿Conseguiremos el visado? Tres preguntas sin sentido. Visado aprobado. Rápido, hay que encontrar un vuelo barato. Y de menos de 35 horas, claro. Nada. Imposible. Arruino a mi familia. ¡Un vuelo decente! 19 horas, menos de 500 euros por trayecto... ¡ES MÍO! Lo tengo. Un paso más cerca.



Maletas. Regalos para la familia. Panfletos, folletos, postales, cuentos infantiles... Material real en español. Tres kilos de más. Los quito de una maleta. Los meto en la otra. 5 kilos de más. ¿Cómo puede ser? Fuera cosas. No son necesarias. No demasiado al menos. Hecho. Dos maletas grandes, una pequeña, una mochila, el abrigazo puesto. Total, a cargar con 60 kilos. No queda nada.

Más correos, más whatsapps. Mi host family parece increible. Salto de alegría. Quiero irme. ¿O no?. Sí, si quiero. Nervios. Muchos nervios. Emoción. Alegría. Miedo. Felicidad. Tristeza. Increible mezcla de emociones.

27 de Septiembre.

¡¡¡QUE ME VOY!!!

Despedidas. Llantos. Besos y abrazos. Solo son 10 meses. Solo 10.







Vuelos. Madrid-Frankfurt. Frankfurt-Seattle. Condor. ¿Quién ha oido hablar de Condor? "El Ryaner intercontinental". Nada es gratis (bueno, miento, al final la comida sí). Islandia. Groenlandia. WAW. Próximos destinos, definitivamente. 12 horas después... Washington desde el aire. Árboles. Más árboles. Montañas. Lagos... ¿Estoy en Noruega? No puedo creermelo. ES IMPRESIONANTE.

State of Washington from the air


Bellevue from the air (and part of Seattle)

Aterrizamos. Nervios. Otra vez, sí. Aduanas. ¿Estará todo bien?. - Good bye. - Hey. -I'd said good bye. OH. Todo bien entonces (¿?).  ¡PERFECTO!

Host mum. Host brothers. Host little sister. Vienen a recogerme y me llevan hasta casa. El paisaje es impresionante. De verdad, dudo que no sea Noruega. Casas INCREIBLES. Coches aún más. Camiones muy muy americanos. Buzones de película. 7eleven (¿en serio?).

Llegamos a casa. ¡ES ENORME! Adoro a mi host family. Son geniales. Me dan todo lo que se puede dar. Mi pequeña sister me ayuda con las maletas. Percha por un lado. Percha por el otro... ¡Listo! Host daddy llega a casa. Súper atento y cariñoso.  Estoy como en casa. (Es broma mamá, casa sin ti no es tan casa).

Mi increíble habitación

9.00 pm. Hora de dormir. ¿De verdad?. En realidad me muero de sueño. ¡See you tomorrow!

28 de Septiembre.

Empieza un nuevo día. Con jet lag, por supuesto. 5.00 am. Queda muuuucho día por delante. Colegio. Seattle. Colegio. Professional Development. Amities encantadores. Profesores más. Me encanta estar aquí. Eso sí, distancias eternas. Estoy un poco desorientada. No puedo hacer casi nada por mi misma. El coche es imprescindible. Transporte público casi nulo. Siempre pendiente de quién me puede llevar y recoger. Me acostumbraré, pero ahora choca bastante (al menos comparado con Comillas, o Salamanca)

Hora de volver a casa. Voy a ir al supermercado, compraré algo rico de desayunar y comer para estos días. Y sano, claro. ¡¡Esto es una locura!! ¡¡Es enorme!! 108390 pasillos. Todos exageradamente llenos. Todo tipo de frutas, verduras, comidas precocinadas, tortillas mexicanas, comida ecológica y, sobre todo, unhealthy food. Chocolates. Cereales de todo tipo, colores, formas y sabores. Salsas. Muchas salsas. Más precocinados. Dos horas dando vueltas. No se ni por dónde empezar.

Miro los precios. ¿6 dólares un paquete de avena? ¿12 dólares un poco de fruta cortada? ¿10 dólares una bolsa de verdura congelada? Creo que me estoy equivocando. Pregunto. No, es así. No me equivoco en absoluto. REPITO, ¿¿¿DE VERDAD NO ESTOY EN NORUEGA??? No, no lo es porque el chocolate es barato. Y toda la comida precocinada. Y las chuches. Y las patatas fritas.

Patatas, chuches, gofres, donuts, mugcakes... por doquier

También fruta y verdura por doquier, pero con distinto precio


Solo me quedan tres opciones:

  1. Muero de hambre
  2. Vuelvo paupérrima
  3. Me convierto en albóndiga
No me puedo creer que mi último post de Noruega (y casi el primero) y el primero de EEUU muestren mi asombro por los precios de la comida. Mercadona, te voy a echar siempre de menos.

¿Cuál de las tres opciones ocurrirá al final?

Vuelvo a casa con tres cosas contadas y 40 dólares menos. Cena. Actuación de Lucas. Deberes con Carlitos. 9.00 pm. Y hora de dormir. Otra vez...

Mañana (espero) contaré más. Rápido, breve y escueto. Lo justo para recordar (vaya memoria la mía...). 

¡BUENAS NOCHES (días en Europa)!